Es hora mostrar
las cartas que se jugaron en materia musical durante el año. Los archivos que
aparecieron son muchos. Hice estas listas de 5 discos, pero podría haber hechos
otras.
Vamos a la lista. El disco de los Bee Gees, Main Course lo incorporé porque estuve “excavando” en esa banda a partir del soundtrack Saturday Night Fever, que no había escuchado completo y que que me sorprendió para bien.En particular Main Course tiene como voz principal a Robin, aún no predominaba la voz y el falsete de Barry, recurso del que se abusó en otros discos.
Bee Gees en su tiempo fue un grupo de segunda línea para nosotros. Al menos para mí, ni aplaudido ni descartado.
En este sentido el tiempo quiebra la rutina que esos discos significaron y deja
un sabor cómplice.
No tenía idea del nombre de los integrantes de Steely Dan. Disfrute el Aja
y algo del Gaucho y nada más. Nightly aunque reconocí un par de
temas se me había olvidado. Su cubierta tan distintiva tampoco la recordaba. El disco está muy bien y tengo que seguir la pista de los que
aún no he escuchado.
Nick Drake, es un
cantautor que había escuchado poco, incluso Pink Moon y va subiendo en
mi estima.
The Stranglers,
casi un perfecto desconocido, conocía el nombre pero no sus canciones, excepto La
Folie de su album del mismo nombre de 1981.
Su música tiene para mí reminiscencias de The Doors y de Iron
Buterfly.
Tears For
Fears fue una banda que descubrí el año
84. Había llegado como parte de la New Wave a Chile.
Me gustaron de inmediato, pero en los tiempos que siguieron no le fui fiel
y no recordaba nombre de discos , ni temas, excepto The Seeds of Love. Ahora después de tantos años veo que
mantienen el nivel musical y el look de Roland Orzabal lo
acompaña bien como se aprecia en videos del Tipping Point. El disco lo he descubierto recién y me seguirá
acompañando esta primavera.
° ° ° °
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